Estudiantes, docentes y autoridades del ISFD N.º 5 compartimos una jornada de encuentro e intercambio junto a integrantes de las delegaciones de Aotearoa–Nueva Zelanda y Chile. Una experiencia que acercó el diálogo intercultural y la cooperación internacional a la formación docente inicial, poniendo en conversación saberes, culturas y territorios.
El 24 de septiembre de 2026, Práctica II del Profesorado de Educación Primaria del ISFD N.º 5 se convirtió en un espacio de encuentro entre culturas, experiencias y territorios. Estudiantes, docentes y autoridades de nuestra institución compartimos una jornada de intercambio académico e intercultural junto a integrantes de las delegaciones de Aotearoa–Nueva Zelanda y Chile.
La actividad se desarrolló en el marco de “Tejiendo saberes desde el Sur. Programa Internacional de Cooperación Académica e Intercultural”, iniciativa que articula a Te Wānanga o Aotearoa (Aotearoa–Nueva Zelanda), la Universidad de La Frontera – UFRO (Chile) y la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología de la Universidad Nacional del Comahue – FaCEP–UNCo (Argentina).
A lo largo de la jornada, el aula se transformó en un espacio de conversación, escucha y participación. Las voces y experiencias que circularon permitieron profundizar el diálogo en torno a la formación docente, la educación intercultural, las identidades, los territorios y las comunidades, poniendo en relación diferentes maneras de comprender la educación y los vínculos entre cultura, enseñanza y comunidad.
El intercambio fue construyéndose a partir de las intervenciones y preguntas de quienes participaron. Estudiantes, docentes, autoridades e integrantes de las delegaciones compartieron experiencias y perspectivas, generando una dinámica en la que la palabra, la escucha y la participación permitieron reconocernos desde nuestras particularidades y, al mismo tiempo, encontrar preocupaciones y desafíos comunes vinculados con la educación.
La jornada incluyó también momentos de participación y experiencias compartidas que permitieron aproximarnos a otras expresiones culturales desde una dimensión vivencial. De este modo, la propuesta trascendió una lógica exclusivamente expositiva para convertirse en una experiencia construida con otros, donde los saberes circularon a través de la conversación, la participación y el hacer compartido.
Cuando la internacionalización se vuelve experiencia formativa
Para Práctica II, este encuentro adquiere un significado particular. La formación docente no se construye únicamente a partir de contenidos, lecturas o experiencias desarrolladas dentro de los límites habituales del aula. También se enriquece cuando es posible encontrarse con otras voces, conocer otras experiencias y poner en diálogo diferentes maneras de comprender la educación, las culturas y los territorios.
La presencia de las delegaciones de Aotearoa–Nueva Zelanda y Chile permitió acercar la dimensión internacional e intercultural a la cotidianeidad de la formación docente inicial. La cooperación entre instituciones dejó de presentarse, así, como algo distante para convertirse en una experiencia concreta: conversar, preguntar, escuchar, participar y construir sentidos junto a otros.
Desde Práctica II entendemos estas experiencias como oportunidades para ampliar la mirada sobre la tarea docente. Formarse para enseñar supone también aprender a reconocer la diversidad de saberes, historias, identidades y contextos que atraviesan las prácticas educativas, interrogando nuestras propias formas de mirar y construyendo una disposición abierta al encuentro con otros.
En este sentido, la internacionalización puede adquirir una dimensión profundamente pedagógica cuando ingresa en los espacios cotidianos de formación y posibilita experiencias situadas de intercambio. No se trata solamente de conectar instituciones o territorios geográficamente distantes, sino de generar condiciones para que esas relaciones se traduzcan en nuevas preguntas, aprendizajes y experiencias para quienes se están formando como docentes.
Seguir tejiendo saberes
La experiencia compartida nos permite volver sobre la idea que da nombre al programa: tejer saberes. Tejer supone encontrarnos, escucharnos, reconocer las particularidades de cada cultura y cada territorio y, desde allí, construir relaciones que permitan aprender con otros y de otros.
La jornada vivida en Práctica II dejó experiencias, conversaciones y preguntas que continúan acompañando nuestro recorrido formativo:
¿Qué significa formar docentes desde una perspectiva intercultural?
¿Qué podemos aprender cuando ponemos en diálogo experiencias construidas en territorios diferentes?
¿Cómo hacer de la diversidad cultural una oportunidad para enriquecer nuestras maneras de enseñar, aprender y construir comunidad?



