martes, 21 de octubre de 2025

Construir puentes entre escuela e instituto: una reflexión colectiva


A la comunidad coformadora y directiva,


Al cerrar este recorrido del año, queremos compartir una síntesis general de las valoraciones y experiencias que el estudiantado expresó sobre las prácticas realizadas en las escuelas. Las devoluciones reflejan un camino de aprendizaje profundo, donde la enseñanza se construyó en diálogo, con acompañamientos atentos, gestos de empatía y espacios de crecimiento compartido.
En la mayoría de los casos se destacó la escucha, el respeto y la confianza con que fueron recibidas las personas practicantes. Muchas experiencias dieron cuenta de tiempos de intercambio, propuestas desafiantes y devoluciones que fortalecieron la autonomía y la mirada sobre la enseñanza. También aparecieron reflexiones sobre situaciones más complejas o desafiantes, que el grupo practicante supo reconocer y resignificar como parte del proceso formativo. Esa honestidad muestra cuánto se ha avanzado en la capacidad de analizar, comprender y actuar con mirada profesional.

Valoraciones sobre el acompañamiento coformador


A lo largo de las devoluciones, el estudiantado señaló con especial énfasis la presencia comprometida de las coformadoras, el modo en que acompañaron con cercanía, contención y respeto, y la forma en que generaron espacios de confianza para intervenir en las aulas. Se destacó la claridad en las orientaciones pedagógicas, la predisposición para compartir materiales y estrategias, así como la posibilidad de aprender observando los modos de enseñar y de vincularse con el grupo escolar.
Al mismo tiempo, surgieron sugerencias vinculadas con la importancia de anticipar planificaciones, de abrir más momentos de diálogo y devolución conjunta, y de fortalecer la comunicación entre escuela e instituto. Estos aportes, lejos de ser críticas, reflejan una mirada reflexiva y profesional por parte del estudiantado, orientada a mejorar los procesos de enseñanza y acompañamiento.

El Laboratorio de la Práctica como espacio de aprendizaje compartido


Resulta especialmente significativo observar cómo, en varios contextos, el contacto con el estudiantado también impulsó transformaciones en las propias prácticas docentes. Esa reciprocidad —enseñar y aprender al mismo tiempo— es uno de los mayores logros del Laboratorio de la Práctica, un espacio que se consolida cada año como ámbito de formación y colaboración genuina.
Agradecemos profundamente el compromiso, la dedicación y la apertura con que se acompañó al grupo de práctica durante este ciclo. Ese trabajo sostenido da sentido al vínculo entre las escuelas y el Instituto, y permite que la práctica siga siendo un lugar de encuentro, reflexión y transformación.

Invitación al intercambio


Se invita a compartir en los comentarios reflexiones y análisis sobre el proceso de este año:
  1. ¿Qué aprendizajes o logros resultaron más significativos?
  2. ¿Qué aspectos podrían fortalecerse en el próximo ciclo?
  3. ¿Qué deja esta experiencia compartida entre coformadores, estudiantes y equipo de cátedra?
Cada aporte será valioso para seguir construyendo colectivamente este espacio formativo que nos une en la tarea de enseñar y aprender junto a otras personas.

Prof. Esteban Mauricio Zimmer – Prof. Carla Ávila
Equipo de cátedra de Práctica II
Instituto Superior de Formación Docente N.º 5 – Plottier


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7 comentarios:

  1. ¿Qué aprendizajes o logros resultaron más significativos?

    Uno de los aprendizajes más significativos fue comprender que la formación docente se construye con otros (co-formadora, directivos, compañeras, profesores). Las prácticas me hicieron ver que enseñar no es solo aplicar contenidos o planificaciones, sino aprender a mirar/contemplar el aula, reconocer los procesos de los estudiantes y tomar decisiones pedagógicas constantemente.
    Fue central el acompañamiento de la co-formadora: la escucha, las devoluciones y la confianza que nos brindo para animarnos a intervenir, proponer y reflexionar.

    También pude desarrollar un poco más mi mirada profesional y reflexiva, los momentos de escritura y análisis ayudaron a pasar de una descripción de lo que ocurre en el aula a una comprensión más profunda de por qué y para qué se enseña de determinada manera.

    ¿Qué aspectos podrían fortalecerse en el próximo ciclo?

    Un aspecto que podría fortalecerse es la articulación entre escuela e instituto, creo que sería la comunicacion (que si bien estaba, podría ser mejor), la comunicación entre ambas instituciones no es tan fluida y genera dificultades como el ajuste de tiempos. También sería bueno tener instancias de encuentro compartido, donde co-formadoras, estudiantes y docentes del instituto puedan dialogar sobre las propuestas, los desafíos que pueden aparecer, también post intervenciones hablar de que nos recomiendan para próximos años (tipo evaluación formativa), etc.

    ¿Qué deja esta experiencia compartida entre co-formadores, estudiantes y equipo de cátedra?

    Me deja la certeza de que la formación docente es un proceso colectivo. Cada persona (co-formadora, directivos, estudiante, compañeras, equipo de cátedra) aporto una mirada distinta y el intercambio enriqueció la comprensión de lo que significo las prácticas.
    No solo aprendemos quienes estamos en formación, sino también las y los docentes que nos acompañan, al repensar sus propias prácticas en el encuentro con nuevas perspectivas.

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  2. Gracias Aye. Tus comentarios son muy oportunos y pertinentes. Buen análisis y reflexión para iniciar el intercambio. Nos leemos

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  3. Voy a retomar algunas cuestiones que compartió mi compañera tales como: el aprendizaje más significativo fue comprender la articulación entre la formación docente y la realidad escolar. De esta manera, la experiencia me permitió poder aproximarme a las prácticas reales de enseñanza con el acompañamiento de la Co formadora, no enseñar por enseñar sino poder entender lo que voy a enseñar, mantener la flexibilidad y no ser tan rígida en cuanto a la planificación y así lograr una mirada mas integral sobre el rol docente (que conoce su grupo clase, que está atento, que se involucra en el proceso de enseñanza y aprendizaje) dónde la teoría y la práctica se unen constantemente. Además, fortalecer la capacidad de observar, analizar y reflexionar sobre las prácticas pedagógicas desde una perspectiva crítica y situada: reconocer los tiempos y maneras de aprender de los estudiantes, el tiempo, la escucha, las devoluciones, sugerencias y observaciones que ayudaban a poder reflexionar sobre la clase en si.
    2) Considero importante mejorar el espacio de intercambio entre escuelas e instituto, ya que hubo algunos emergentes que sucedían en el transcurso de la jornada (cambio de hora, salidas, etc) y poder hacer un trabajo de retroalimentación entre co formadores, estudiantes y profesores generando una comunicación más fluida y un acompañamiento mejorado para las prácticas. Otro aspecto, sería el poder mantener una clase de manera virtual para poder calmar un poco la ansiedad que se genera en el transcurso de las intervenciones, que también sirve para construir un saber pedagógico colectivo desde las experiencias compartidas.
    3) A partir de la experiencia puedo entender que la formación docente se enriquece cuando se construye colectivamente, se consolidan lazos de cooperación, de confianza y de aprendizaje entre profesores, maestros, equipo directivo, practicantes. Esto reafirma la importancia de mirar la práctica no solo como un momento de aplicación, más bien como un espacio de reflexión y producción, muestra que la comunidad educativa aprende y crece unida construyendo verdaderos puentes entre la escuela y el instituto.

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  4. ¿Qué aprendizajes o logros resultaron más significativos?
    El logro más importante fue poder recursar y dar lo mejor de mí para que esta vez la experiencia saliera bien, logrando acceder a la práctica participativa. Desde el primer momento, junto a mi dupla nos propusimos que este año sí iba a ser, y así fue: dimos todo y más. Haber alcanzado ese objetivo fue un gran logro personal y profesional.
    ¿Qué aspectos podrían fortalecerse en el próximo ciclo?
    Considero que podría fortalecerse el acompañamiento a las prácticas. En nuestro caso surgieron muchos emergentes y sentí que, desde algunas instancias, no hubo una respuesta clara hacia la coformadora. Esa falta de comunicación o articulación afectó en parte nuestra experiencia, y creo que sería importante trabajar en ese aspecto.
    ¿Qué deja esta experiencia compartida entre coformadores, estudiantes y equipo de cátedra?
    La experiencia fue muy valiosa en cuanto al trabajo grupal y el acompañamiento del equipo de cátedra, que estuvo presente y atento a nuestras necesidades. Sin embargo, con la coformadora no sentí que se nos permitiera ocupar plenamente nuestro rol como docentes pasantes. Recién en los últimos días, o cuando algún docente del instituto estaba presente, se nos dio más lugar. Eso me pareció una falta de respeto hacia nuestro trabajo como practicantes.
    Aun así, rescato la importancia de estas vivencias, incluso las difíciles, porque nos enseñan sobre los desafíos reales de la docencia y sobre la importancia del diálogo, la escucha y la confianza en los procesos de formación.

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  5. A lo largo de este año, uno de los aprendizajes más significativos fue comprender que la formación docente se construye verdaderamente en el encuentro: en la escucha, el acompañamiento y la reflexión compartida entre escuela e instituto. La práctica me permitió reconocernos como parte de una comunidad que enseña y aprende de manera recíproca, donde cada experiencia suma a nuestro crecimiento profesional y humano.
    Creo que para el próximo ciclo sería valioso seguir fortaleciendo los espacios de diálogo y retroalimentación conjunta, ya que allí se generan los aprendizajes más profundos. Esta experiencia deja, sobre todo, la certeza de que educar es construir puentes: entre saberes, instituciones y personas que comparten el mismo compromiso con la enseñanza.

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  6. En el transcurso de este año, la práctica me enfrentó a desafíos reales, a la complejidad del aula y a la necesidad de tomar decisiones constantemente. Aprendí que no existen recetas únicas ni clases perfectas, sino docentes reflexivos que piensan su hacer, que se equivocan, ajustan, prueban y vuelven a intentar. Como plantea Sanjurjo, “volver a pensar la clase” es parte del proceso de aprender a enseñar, y es desde la reflexión sobre la acción donde se construye el verdadero aprendizaje.

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  7. Logros más significativos
    -La confianza establecida entre practicantes y docentes permitió un ambiente de aprendizaje enriquecedor.
    - La capacidad de analizar situaciones desafiantes como parte del crecimiento profesional fue un hito importante.
    Aspectos a fortalecer en el próximo ciclo
    - Mejorar la organización y el tiempo para preparar las prácticas.
    -Fomentar encuentros regulares para compartir experiencias y estrategias.
    Legado de la experiencia compartida
    - La interacción con coformadores no solo nos benefició , sino que también enriqueció las prácticas docentes, creando un ciclo de aprendizaje continuo.

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