lunes, 24 de agosto de 2020

¿Qué es una secuencia didáctica?

 Díaz Barriga, sociólogo y especialista en didáctica, señala que la elaboración de una se­cuencia didáctica es una tarea importante para organizar situaciones de aprendizaje que se desarrollarán en el trabajo de los estudiantes. Es decir, refieren al orden particular que se otorga a los distintos componentes que integran un ciclo de enseñanza y aprendizaje en pos de lograr los objetivos previamente establecidos. Una secuencia didáctica puede ser pensada como un conjunto o secuencia de clases.

En este sentido, se vuelve relevante el rol del docente en la planificación de las activida­des organizadas bajo una lógica secuenciada centrada en el aprendizaje de los estudiantes.

¿Cómo organizar una secuencia didáctica?  -Las etapas o momentos de una secuencia

Las secuencias didácticas presentan una estructura bá­sica que se asemeja a la de una clase: introducción, desarrollo y cierre. Para organizar dicha estructura, es necesario pensar en la selección y secuencia de los contenidos, los objetivos de aprendizaje, las tareas y actividades con sus tiempos, y los modos de evaluar. De esta manera, las secuencias de clase establecen no solo un orden en los contenidos y tiempos de trabajo, sino también un orden lógico para estudiantes y docentes.

A continuación, se presenta una serie de dispositivos para pensar las distintas etapas o mo­mentos de una secuencia didáctica (y, en consecuencia, el orden de las actividades).

Inicio

Es fundamental diseñar un momento que funcione como disparador del aprendiza­je. Permite establecer objetivos y metas de trabajo, así como dar cuenta de la posición de los estudiantes frente al contenido que se comenzará a trabajar. Se presentan, desarrollan y cierran los distintos temas de la secuencia, estableciendo relaciones entre los diferentes momentos. Algunos ejemplos pueden ser: mostrar un objeto, escuchar un audio, realizar una entrevista, presentar un enigma, leer un artículo, formular una pregunta, etcétera.

Desarrollo

Es muy importante prestar atención al tratamiento de los contenidos y la vinculación con el presente y la realidad social, institucional y de ese contexto en particular, para que los saberes y las capacidades puestas en juego resulten significativos y, a la vez, desafiantes intelectualmente para los estudiantes. Es decir, que ellos encuentren relación con el presente, con lo cercano y con sus experiencias y saberes previos. Estas estrategias permitirán consolidar aprendizajes y alcanzar relaciones de complejidad creciente y de mayor profundidad e interioridad con el saber. Para ello, es fundamental presentar consignas claras, actividades de distinto tipo en un orden secuenciado y lógico que demanden distintas operaciones a los estudiantes (saber, saber hacer) y asegurar momentos de retroalimentación, buenas devoluciones y orientaciones que generarán mayores oportunidades para que los aprendizajes se construyan.

Cierre

Con el objetivo de sistematizar lo aprendido, institucionalizar saberes, repasar, fijar, realizar autoevaluaciones y programar a futuro, se piensa en ciertas actividades que permitan cerrar la secuencia. Algunos ejemplos podrían ser:

·         La implementación de tarjetas de salida que inviten a los estudiantes a reflexionar so­bre: ¿qué aprendí hoy?; ¿qué dudas o preguntas tengo?

·         Pensar en un estado de situación: una rutina de pensamiento del tipo “antes pensaba, ahora pienso…” (que se plantea al inicio y después se vuelve a ver en el cierre de la secuencia), da cuenta del avance en la constitución de los apren­dizajes por parte de los estudiantes.




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