Díaz Barriga, sociólogo y especialista en didáctica, señala que la elaboración de una secuencia didáctica es una tarea importante para organizar situaciones de aprendizaje que se desarrollarán en el trabajo de los estudiantes. Es decir, refieren al orden particular que se otorga a los distintos componentes que integran un ciclo de enseñanza y aprendizaje en pos de lograr los objetivos previamente establecidos. Una secuencia didáctica puede ser pensada como un conjunto o secuencia de clases.
En
este sentido, se vuelve relevante el rol del docente en la planificación de las
actividades organizadas bajo una lógica secuenciada centrada en el aprendizaje
de los estudiantes.
¿Cómo organizar una secuencia didáctica? -Las
etapas o momentos de una secuencia
Las
secuencias didácticas presentan una estructura básica que se asemeja a la de
una clase: introducción, desarrollo y cierre. Para organizar dicha estructura,
es necesario pensar en la selección y secuencia de los contenidos, los
objetivos de aprendizaje, las tareas y actividades con sus tiempos, y los modos
de evaluar. De esta manera, las secuencias de clase establecen no solo un orden
en los contenidos y tiempos de trabajo, sino también un orden lógico para
estudiantes y docentes.
A
continuación, se presenta una serie de dispositivos para pensar las distintas
etapas o momentos de una secuencia didáctica (y, en consecuencia, el orden de
las actividades).
Inicio
Es
fundamental diseñar un momento que funcione como disparador del aprendizaje.
Permite establecer objetivos y metas de trabajo, así como dar cuenta de la
posición de los estudiantes frente al contenido que se comenzará a trabajar. Se
presentan, desarrollan y cierran los distintos temas de la secuencia, estableciendo
relaciones entre los diferentes momentos. Algunos ejemplos pueden ser: mostrar
un objeto, escuchar un audio, realizar una entrevista, presentar un enigma,
leer un artículo, formular una pregunta, etcétera.
Desarrollo
Es
muy importante prestar atención al tratamiento de los contenidos y la
vinculación con el presente y la realidad social, institucional y de ese
contexto en particular, para que los saberes y las capacidades puestas en juego
resulten significativos y, a la vez, desafiantes intelectualmente para los
estudiantes. Es decir, que ellos encuentren relación con el presente, con lo
cercano y con sus experiencias y saberes previos. Estas estrategias permitirán
consolidar aprendizajes y alcanzar relaciones de complejidad creciente y de
mayor profundidad e interioridad con el saber. Para ello, es fundamental
presentar consignas claras, actividades de distinto tipo en un orden
secuenciado y lógico que demanden distintas operaciones a los estudiantes
(saber, saber hacer) y asegurar momentos de retroalimentación, buenas
devoluciones y orientaciones que generarán mayores oportunidades para que los
aprendizajes se construyan.
Cierre
Con
el objetivo de sistematizar lo aprendido, institucionalizar saberes, repasar,
fijar, realizar autoevaluaciones y programar a futuro, se piensa en ciertas
actividades que permitan cerrar la secuencia. Algunos ejemplos podrían ser:
·
La implementación de tarjetas de salida
que inviten a los estudiantes a reflexionar sobre: ¿qué aprendí hoy?; ¿qué
dudas o preguntas tengo?
· Pensar en un estado de situación: una rutina de pensamiento del tipo “antes pensaba, ahora pienso…” (que se plantea al inicio y después se vuelve a ver en el cierre de la secuencia), da cuenta del avance en la constitución de los aprendizajes por parte de los estudiantes.
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